Primeros
del teatro en Valledupar
Los pioneros del teatro en Valledupar se puede decir
que fueron por allá en los años 60s y 70s, el teatro como arte escénico tomó
relevancia con el grupo “Homo Sapiens”
quienes en su mayoría hacían parte de un grupo literario también, estos
recibieron apoyo y enseñanzas de muchos teatreros del éxodo de personas que
llegaron del cono sur del continente en la época de las dictaduras como la de Videla en Argentina y Pinochet en Chile.
Entre sus miembros había pintores, poetas, escultores,
intelectuales, como Omaira Mendiola, Rosario Díaz Ariza, Raquel Medina, Martín
Pimienta, Lolita Acosta de Villarroel, Ricardo Palmera como su director (quien
años más tarde sería el famoso Simón
Trinidad de las Farc (quien paga condena en USA)”. Este grupo tenía como
sede el barrio Cañahuate y eran apoyados
por el Instituto de Cultura y Turismo del Cesar.
William Morón llegó a
Valledupar de Urumita La Guajira con 8 años de edad al barrio Cañahuate, siendo un adolescente
empieza cantando en el coro del Colegio
Sagrado Corazón de Jesús, con el apoyo del rector de origen español Pedro
Jaimes y del secretario de educación Dagoberto Fuentes Zuleta, así como del
padre Virgilio Fernández para esos años.
A William le nació la idea de hacer teatro con las tradiciones y costumbres de la costa caribe, tomando como guía el teatro regional de la Universidad de Antioquía, por eso bajo la guía del chileno Franklin Mejía Quiñonez, monta obras del folklor vallenato, la primera fue “La custodia de Badillo” composición de Rafael Escalona, se trasladaron hasta esa población para investigar más sobre el tema, pero lastimosamente todo quedó allí, a la expectativa:
William Morón en su juventud.
Esto no lo desmotivó,
todo lo contrario le dio más fuerzas, por todo esto, William no solamente es un
maestro en la representación de monólogos, también es uno de los pioneros y
fundadores del teatro en Valledupar, cuando los inicios de la Casa de la
Cultura en la ciudad, bajo la dirección de Álvaro Castro Socarrás, quien traía
lo mejor de este espectáculo para presentarlo en la capital mundial del
vallenato.
Cabe aclarar, que en
Valledupar era una costumbre llamar teatro a las salas de cine, que no tienen
nada que ver con las presentaciones en vivo, entre las que se pueden citar, El Teatro Cesar, El Teatro Caribe, así
como el Teatro San Jorge ubicados en
el centro de la ciudad y el Teatro
Ariguaní entre los más famosos y concurridos para los años 80s y 90s.
Unos años más adelante,
fue creado otro llamado el Teatro
Avenida por la misma avenida del barrio Simón Bolívar, para que los
moradores de los barrios Doce de
Octubre, Primero de Mayo, San Martín y otros cercanos, pudieran asistir y
ver las películas de esas épocas, que siempre eran de vaqueros, chinas y
mexicanas.
Del grupo “Homo
Sapiens” se formó otro llamado “El
Candil” en 1976 con la idea principal de hacerle frente a la
Casa de La Cultura por que esta no funcionaba bien, la que era manejada por
pintores y artistas de la ciudad. El nombre de Candil, surge porque para ese
entonces, Valledupar sufría mucho por la falta de energía eléctrica y les
tocaba ensayar con velas por los constantes apagones.
El Candil hizo varias presentaciones y realizó giras
por algunos municipios del departamento del Cesar y de La Guajira, como:
Becerril, Codazzi, Fonseca así como en varios
corregimientos en donde presentaron la obra “Los papeles del infierno”, de Enrique Buenaventura. “Fue una exitosa gira, también se presentaban tres
obras en una: La maestra, El entierro y La autopsia, con temas relacionados en la políticos”, así lo
relataba el maestro William en varias entrevistas que le hice.
La protesta del grupo
surtió efecto, porque la Casa de la Cultura vio que el grupo sabía y estaba
obteniendo buenos resultados en sus presentaciones, por lo que fueron llamados
para presentar obras de teatro en esta institución, con obras como: “El Entierro” “La Autopista” y “La
Maestra”. Las que se convirtieron en grandes presentaciones siendo la
revolución del teatro.
Después de todas esas
presentaciones, empezó William Morón con sus famosos monólogos, los que también
se convirtieron en otro gran éxito del teatro, no solo en Valledupar sino en
toda la costa Caribe y Colombia.
Lo más curioso de esta
historia, es que William escribía los monólogos para que fueran representados
por las mujeres que hacían parte del grupo, pero ellas no daban con el
personaje, por tal motivo le tocó a él asumir la responsabilidad de
representarlos, lo que resultó todo un éxito con su gran actuación y manejo del
vocabulario y arte escénico ante el público.
William Morón fue
director del grupo de teatro de la Casa de La Cultura y quería montar varias
obras como: “La Custodia de Badillo” “La
Patillalera” y “El Coronel no tiene quién le escriba”. Pero Poncho su
director quería otra cosa, eso lo obligaba a realizar sus monólogos.
El grupo “El Candil” se
desintegró cuando fueron nombrados como director de la Casa de la Cultura
Alfonso Cotes Queruz y Camilo Hoyos, como codirector, por lo que William formó
otro grupo con estudiantes del famoso Colegio
Nacional Loperena, entonces pasó a llamarse “La Antorcha”.
El maestro William, también
fue el creador de ese grupo llamado “TEVA”
Teatro Experimental Vallenato”.
En donde participó nuestro
amigo de infancia y juventud del barrio el Carmen “Poncho” “Alfonso Javier Romero” con apenas 12 años de edad, quien
vive en España desde hace más de 25 años, habían muchos miembros sin distinción
de edad o experiencia, pero amantes del teatro. Realizaron las obras “El Valiente Gazapín”, “El Coronel no tiene quien le escriba”
de Gabo y “La Patillalera”, de Escalona.
Lamentablemente en una
de las presentaciones en el viaje de regreso, perdieron la vida varios
integrantes del grupo, como Albita Castillo, muy amada y conocida en la ciudad
de Valledupar, un golpe muy duro y se desintegró el grupo.
Varios años después, para
rescatar el teatro se fundó “Maderos
Teatro”, desde el 27 de marzo del año 2015 creado por: Deiler Díaz Arzuaga
como su Director, junto a sus colaboradores, Rafael Moreno, Clarisa Cuadros, Carolina
Rodríguez, Luis Martínez, Gabriel Rodríguez y Norberto Campo.
Maderos
Teatro.
Este grupo ha jugado un
papel relevante y trascendental en el rescate del teatro en Valledupar y en el
departamento del Cesar, demostrando que esta tierra no solo es música y
vallenato, desde entonces lo mantiene vivo, con la Ruta del Teatro desde el año
2025.
La ruta del teatro recorrió 25 municipios del
departamento del Cesar haciendo presentaciones completamente gratis en varias
poblaciones de muy buena calidad, en sitios como las plazas, parques y colegios.
Un merecido aplauso y reconocimiento a William Morón y
a todos los que lo acompañaron como pioneros del teatro en Valledupar, así como
a Maderos Teatro quienes luchan actualmente por esa pasión, ojalá sigan las
presentaciones de este colectivo artístico con más apoyo de las autoridades,
para que no se apague el amor por el teatro en Valledupar y en todo su
departamento.
Por. Iván Fernando Márquez Gómez
Teléfono: 3013942339