Libre pensador.

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No soy un hombre, soy un campo de batalla.

miércoles, 28 de enero de 2026

 

Primeros del teatro en Valledupar

Los pioneros del teatro en Valledupar se puede decir que fueron por allá en los años 60s y 70s, el teatro como arte escénico tomó relevancia con el grupo “Homo Sapiens” quienes en su mayoría hacían parte de un grupo literario también, estos recibieron apoyo y enseñanzas de muchos teatreros del éxodo de personas que llegaron del cono sur del continente en la época de las dictaduras como la de Videla en Argentina y Pinochet en Chile.

Entre sus miembros había pintores, poetas, escultores, intelectuales, como Omaira Mendiola, Rosario Díaz Ariza, Raquel Medina, Martín Pimienta, Lolita Acosta de Villarroel, Ricardo Palmera como su director (quien años más tarde sería el famoso Simón Trinidad de las Farc (quien paga condena en USA)”. Este grupo tenía como sede el  barrio Cañahuate y eran apoyados por el Instituto de Cultura y Turismo del Cesar.

William Morón llegó a Valledupar de Urumita La Guajira con 8 años de edad  al barrio Cañahuate, siendo un adolescente empieza cantando en el coro del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, con el apoyo del rector de origen español Pedro Jaimes y del secretario de educación Dagoberto Fuentes Zuleta, así como del padre Virgilio Fernández para esos años.

A William le nació la idea de hacer teatro con las tradiciones y costumbres de la costa caribe, tomando como guía el teatro regional de la Universidad de Antioquía, por eso bajo la guía del chileno Franklin Mejía Quiñonez, monta obras del folklor vallenato, la primera fue “La custodia de Badillo” composición de Rafael Escalona, se trasladaron hasta esa población para investigar más sobre el tema, pero lastimosamente todo quedó allí, a la expectativa:   


                                         William Morón en su juventud.

Esto no lo desmotivó, todo lo contrario le dio más fuerzas, por todo esto, William no solamente es un maestro en la representación de monólogos, también es uno de los pioneros y fundadores del teatro en Valledupar, cuando los inicios de la Casa de la Cultura en la ciudad, bajo la dirección de Álvaro Castro Socarrás, quien traía lo mejor de este espectáculo para presentarlo en la capital mundial del vallenato.

Cabe aclarar, que en Valledupar era una costumbre llamar teatro a las salas de cine, que no tienen nada que ver con las presentaciones en vivo, entre las que se pueden citar, El Teatro Cesar, El Teatro Caribe, así como el Teatro San Jorge ubicados en el centro de la ciudad y el Teatro Ariguaní entre los más famosos y concurridos para los años 80s y 90s.

Unos años más adelante, fue creado otro llamado el Teatro Avenida por la misma avenida del barrio Simón Bolívar, para que los moradores de los barrios Doce de Octubre, Primero de Mayo, San Martín y otros cercanos, pudieran asistir y ver las películas de esas épocas, que siempre eran de vaqueros, chinas y mexicanas. 

Del grupo “Homo Sapiens” se formó otro llamado “El Candil” en 1976  con la idea principal de hacerle frente a la Casa de La Cultura por que esta no funcionaba bien, la que era manejada por pintores y artistas de la ciudad. El nombre de Candil, surge porque para ese entonces, Valledupar sufría mucho por la falta de energía eléctrica y les tocaba ensayar con velas por los constantes apagones.

El Candil hizo varias presentaciones y realizó giras por algunos municipios del departamento del Cesar y de La Guajira, como: Becerril, Codazzi, Fonseca así como en varios  corregimientos en donde presentaron la obra “Los papeles del infierno”, de Enrique Buenaventura. “Fue una  exitosa gira, también se presentaban tres obras en una: La maestra, El entierro y La autopsia, con temas relacionados en la políticos”, así lo relataba el maestro William en varias entrevistas que le hice.

La protesta del grupo surtió efecto, porque la Casa de la Cultura vio que el grupo sabía y estaba obteniendo buenos resultados en sus presentaciones, por lo que fueron llamados para presentar obras de teatro en esta institución, con obras como: “El Entierro” “La Autopista” y “La Maestra”. Las que se convirtieron en grandes presentaciones siendo la revolución del teatro.

Después de todas esas presentaciones, empezó William Morón con sus famosos monólogos, los que también se convirtieron en otro gran éxito del teatro, no solo en Valledupar sino en toda la costa Caribe y Colombia.

Lo más curioso de esta historia, es que William escribía los monólogos para que fueran representados por las mujeres que hacían parte del grupo, pero ellas no daban con el personaje, por tal motivo le tocó a él asumir la responsabilidad de representarlos, lo que resultó todo un éxito con su gran actuación y manejo del vocabulario y arte escénico ante el público.

William Morón fue director del grupo de teatro de la Casa de La Cultura y quería montar varias obras como: “La Custodia de Badillo” “La Patillalera” y “El Coronel no tiene quién le escriba”. Pero Poncho su director quería otra cosa, eso lo obligaba a realizar sus monólogos.

El grupo “El Candil” se desintegró cuando fueron nombrados como director de la Casa de la Cultura Alfonso Cotes Queruz y Camilo Hoyos, como codirector, por lo que William formó otro grupo con estudiantes del famoso Colegio Nacional Loperena, entonces pasó a llamarse “La Antorcha”.

 

El maestro William, también fue el creador de ese grupo llamado “TEVA” Teatro Experimental Vallenato”.

En donde participó nuestro amigo de infancia y juventud del barrio el Carmen “Poncho” “Alfonso Javier Romero” con apenas 12 años de edad, quien vive en España desde hace más de 25 años, habían muchos miembros sin distinción de edad o experiencia, pero amantes del teatro. Realizaron las obras “El Valiente Gazapín”, “El Coronel no tiene quien le escriba” de Gabo y “La Patillalera”, de Escalona.

Lamentablemente en una de las presentaciones en el viaje de regreso, perdieron la vida varios integrantes del grupo, como Albita Castillo, muy amada y conocida en la ciudad de Valledupar, un golpe muy duro y se desintegró el grupo.

Varios años después, para rescatar el teatro se fundó “Maderos Teatro”, desde el 27 de marzo del año 2015 creado por: Deiler Díaz Arzuaga como su Director, junto a sus colaboradores, Rafael Moreno, Clarisa Cuadros, Carolina Rodríguez, Luis Martínez, Gabriel Rodríguez y Norberto Campo.

                                                 Maderos Teatro.

Este grupo ha jugado un papel relevante y trascendental en el rescate del teatro en Valledupar y en el departamento del Cesar, demostrando que esta tierra no solo es música y vallenato, desde entonces lo mantiene vivo, con la Ruta del Teatro desde el año 2025.

La ruta del teatro recorrió 25 municipios del departamento del Cesar haciendo presentaciones completamente gratis en varias poblaciones de muy buena calidad, en sitios como las plazas, parques y colegios.

Un merecido aplauso y reconocimiento a William Morón y a todos los que lo acompañaron como pioneros del teatro en Valledupar, así como a Maderos Teatro quienes luchan actualmente por esa pasión, ojalá sigan las presentaciones de este colectivo artístico con más apoyo de las autoridades, para que no se apague el amor por el teatro en Valledupar y en todo su departamento.

Por. Iván Fernando Márquez Gómez

nabusimake3@gmail.com

Teléfono: 3013942339

  

 

 

 

 

viernes, 23 de enero de 2026

 

Extra, extra, cerrado el Congreso colombiano

¿Realmente para qué sirve el Congreso en Colombia?

El presidente de la república acaba de cerrar el Congreso, al realizar una consulta popular y el pueblo en una votación unánime decidió cerrarlo, eliminarlo de una vez por todas, al comprobar que no aporta nada bueno o positivo para el pueblo colombiano, en especial para los más pobres y necesitados, por el contrario es una carga demasiado pesada y onerosa para la economía colombiana.

Son 295 congresistas, que reciben $36.000.000 un sueldo elevadísimo, a pesar de que el gobierno actual acaba de eliminarles una prima de $16.000.000 de pesos, sin embargo todavía es demasiado alto, si lo comparamos con los $2000.000 que reciben los colombianos como el sueldo vital, recientemente decretado por Gustavo Petro.

No vamos a realizar esa suma, dejémosla para los amantes de los números y la matemática, pero mensual son más de $10 mil millones de pesos los que se ahorraría el gobierno nacional y al año es otra cantidad enorme al cerrar el congreso, pero estamos seguros de que es una inmensa cantidad de millones.

Con esa gran cantidad de dinero son muchas las obras que se realizarán, especialmente en la salud, educación, vivienda, así como en fuentes de empleo, por mencionar las más importantes y necesarias.

Si constantemente se escucha en los medios de comunicación y tertulias opositoras al gobierno, y los rivales políticos del actual gobierno, que hay un déficit económico, que el dinero no alcanza para cubrir las necesidades básicas que tiene el país, pues con el dinero que se ahorra el gobierno al cerrar el Congreso se solucionan muchas necesidades de esas.

¿Si el sistema se llama democracia, por qué los congresistas ganan tanto dinero, por qué no se les puede bajar el sueldo, por qué ellos mismos deciden mediante votación interna, si se les baja o no el salario y si se reduce el número de congresistas, qué clase de democracia es esa, dónde esta lo justo que tanto pregonan algunos miembros del Congreso al preguntárseles sobre ese tema? Los congresistas son juez y parte, casi intocables.

Al desaparecer el Congreso, las decisiones, reformas o leyes que se requieran para cambiar algo en el país o en la Constitución  Nacional, se hará mediante una votación popular, así como se eligen los otros puestos, como la alcaldía, gobernación, presidencia entre otros.

Solo permanecerán los puestos de alcaldes, gobernadores y la presidencia de la República, pero las decisiones o leyes, serán tomadas por el pueblo colombiano mediante elecciones o votación popular, eso sí es una verdadera democracia y justicia, no un grupo de oligarcas y elitistas encerrados en un salón lujoso.

Muchos dirán que se gastaría mucho dinero en las votaciones, pero más dinero se gastan en el sueldo que reciben mensual los Congresistas, la votación se pueden hacer usando la tecnología, cada persona emite su voto por medio de las redes sociales, la que escoja el gobierno, que ahora son muchas, la persona solo debe escribir, sí o no, para aprobar una ley, así se ahorraría, tiempo, largas filas y papel.

Eso sí es realmente una verdadera democracia, que el pueblo decida, que todos tenga voz y voto, no un grupo creyéndose privilegiados como si fueran superiores o mejores personas que el resto de ciudadanos, como en la época de la invasión por parte de los europeos a nuestro continente, quienes se creían y aún se creen de una raza superior o mejor, por su color de piel y sus ojos claros.

¿Será que al eliminarse el Congreso y los otros puestos políticos, como concejales, las asambleas departamentales, los clanes regionales, esos que por décadas se han mantenido en esos cargos, seguirán aspirando a un cargo político de esos?

 ¿Si esos puestos políticos solo recibieran dos o tres salarios mínimos o vitales, estos politiqueros seguirán aspirando a esos cargos, haciendo campañas costosísimas, con pancartas, publicidad por todos los medios de comunicación, camisetas, giras por su departamento y por todo el país, reuniones y todas esas herramientas  que utilizan para convencer a la población de que voten por ellos?  

¿Ustedes creen que si la política no fuera un negocio bien lucrativo, los ricos aspirarían con tantas ganas a un cargo de esos y gastarían tanto dieron para llegar a esos puestos, o alguno piensa que lo hacen por ayudar a los más pobres y realizar obras para su departamento o su ciudad? 

Ojala esto se convierta en realidad, pero solo son los deseos de  una persona que nunca ha votado por ningún partido político, sea de izquierda o de la derecha, rojo, azul, o de cualquier otro color, solamente pide una verdadera democracia, por el bienestar de todos, especialmente de los más pobres y necesitados, que son la mayoría en este desigual país llamado Colombia.

Por Iván Fernando Márquez Gómez

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martes, 20 de enero de 2026

 

Se educa más con las acciones que con las palabras


Todos los seres humanos somos inteligentes, nadie nace sin capacidades, virtudes o destrezas, (a menos que tenga problemas mentales o algún retraso) que existan unos más inteligentes que otros es muy distinto, por eso siempre aprendemos algo de las demás personas, no importa si estas tengan o no estudios o títulos académicos.

Cada quien en medio de sus posibilidades y capacidades, si alguien no es bueno en los números, no significa que sea menos inteligente o bruto, debe tener una capacidad o destreza en algo que se destaque y lo haga muy bien, si eres bueno en muchas cosas, eso es un privilegio y una gran virtud ¡felicitaciones...!

De igual manera, no debemos prejuzgar a las personas por su apariencia física, por su forma de vestir humilde, o porque no tenga un medio de transporte o carro de lujo, quizás ande en una bicicleta o le toque hacerlo a pie, algunas veces las apariencias engañan.

Muchas personas saben algo que uno desconoce, es importante escuchar las opiniones de los demás, a lo mejor ellos tengan un concepto mucho mejor que el nuestro de eso que uno creía solo era así, alguien nos puede enseñar que existe otra manera de hacer y de ver las cosas.

No existe una verdad absoluta, todo depende y es de acuerdo a las circunstancias, el momento y la necesidad de cada quien, hasta el tiempo y las épocas condicionan la forma de ver y apreciar los acontecimientos, más aún en esta era de la IA, no sabemos si lo que vemos y escuchamos es real o producto de la tecnología.  


Lamentablemente hasta los sentimientos más puros han cambiado en estos tiempos, el amor verdadero, muy poco existe en esta época llamada moderna, muchas veces está condicionado por los intereses económicos, sociales, culturales y hasta raciales. 

La niñez está perdiendo su inocencia, los juegos y el entretenimiento de antes, muy pocos se utilizan en esta época, se le dedica más tiempo a los aparatos como celulares, computadores o tablet de ahora, para la diversión, ocasionando problemas en su desarrollo físico y mental en niños y adolescentes. 


Los padres de estos años y la sociedad misma, son los verdaderos responsables, por la pérdida de valores y del respeto, bien sea en el hogar, en los centros de estudios y en las relaciones con sus familiares o amigos, los hijos hacen lo que ven y escuchan, si sus padres, familiares y amigos, se comportan igual, será muy difícil un cambio real, se educa más con las acciones que con las palabras. 

Solo esperamos que recapacitemos todos, no solo por el bien de la actual sociedad, sino de las futuras generaciones, quienes serán los que transmitirán sus enseñanzas y experiencias a sus hijos y por lo que vemos y apreciamos, debe existir más respeto, comprensión y tolerancia para un mundo mucho mejor.

  Por: Iván Fernando Márquez Gómez

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lunes, 19 de enero de 2026

 

Misterios y preguntas sin resolver


                                  

                                                                                                                 

El universo un misterio sin resolver, no se sabe exactamente cómo, cuándo y de dónde se formó.


Nacer no fue nuestra decisión, nadie nos dijo que vendríamos a este plano universal.


Llegamos a él por la acción de  nuestros padres o por intermedio de la ciencia.


No escogemos el sexo aunque ahora algunos pretendan cambiárselo, con el modernismo.


A muchos les toca sobrevivir y a otros vivir en medio de la opulencia así no sean felices.


Nuestro destino y futuro nadie lo sabe, ni practicando la hechicería, la bola de cristal, leyendo las cartas o ahora con la IA.


Sufrimientos y dificultades padeceremos todos en este mundo, aunque unos más que otros.


La vejez y las enfermedades son ineludibles a todos nos toca por muy fuertes y sanos que hayamos sido.


La muerte seguirá siendo un misterio sin resolver, a pesar de que se dice y se escriben tantas opiniones sobre ella.


Castigo o recompensa después de fallecer otra pregunta sin esclarecer por la ciencia, los religiosos y espirituales.  


Infierno o paraíso lugares que nadie puede describir por falta de pruebas propias o de otros.


Equidad y justica en la humanidad, nunca ha existido en la sociedad a través de la historia.


La niñez, la época más hermosa y feliz de los seres humanos, aunque todos deseemos crecer siendo niños.


Nuestros padres y abuelos el tesoro más preciado en nuestra niñez, sin importar si había poder económico.


El estudio, la lectura y la educación, nuestro mayor tesoro que no se compara con nada.


El tiempo perdido nunca lo recuperaremos, por eso debemos emplearlo en cosas útiles y productivas.


Creencias religiosas y política, negocio de la humanidad, para manipular a débiles mentales y espirituales.


Hacer lo que nos haga felices, sin hacerle daño a nadie ni a nosotros mismos, para un mundo mejor. 

Por Iván Fernando Márquez Gómez

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viernes, 16 de enero de 2026

 

William Morón más de 40 años haciendo teatro y monólogos


En delicado estado de salud se encuentra ese gran artista, dramaturgo y hombre del teatro William Morón, quien fue diagnosticado con el Síndrome de Guillain-Barré (SGB) una enfermedad neurológica grave, que ataca los nervios causando debilidad y parálisis, meses atrás estuvo hospitalizado, pero ya se encuentra en su hogar del barrio Sicarare.

Este gran personaje, lleva más de cuatro décadas dedicadas a esta bella profesión como es el teatro y su gran especialidad los monólogos, en donde ha sobresalido por su versatilidad y dominio de este arte, relatando grandes historias de nuestra idiosincrasia y la cultura caribeña.  

William nació en el departamento de La Guajira, pero desde los 8 años vive en Valledupar, este es un gran personaje, no solo de Valledupar y del Cesar, sino de toda la costa caribe y Colombia, por su vasta experiencia en la dramaturgia y los monólogos, destacándose por su gran manejo en estos últimos, en donde personifica los cuentos las tradiciones y las costumbres de la costa colombiana.

Además de todo eso, fue director y al mismo tiempo profesor de Dramaturgia también ha participado en varias telenovelas nacionales como: “Escalona”, “Siete Mujeres” y “Corralejas” destacándose también las grandes presentaciones que ha realizado en los monólogos: “La rezandera”, “El Velorio”, “La Llamada Telefónica” y “La Custodia de Badillo”. Mostrando allí la identidad cultural de la capital mundial del vallenato.

Sin dejar de lado, la experiencia de haber compartido y conversado con grandes personajes de las artes y las letras de Colombia como: Fanny Mikei, Enrique Grau, El nobel de literatura Gabriel García Márquez, el poeta Luis Mizar entre otros. De igual manera ha participado en el Festival de Cuentos de Medellín en donde ha sido invitado especial.  

El primer monólogo que volvió famoso y muy popular a William fue “La Rezandera” inspirado en su madre Manuela Muegues oriunda de Urumita en La Guajira, el cual fue presentado por primera vez, en la Casa de la Cultura Cecilia Caballero de López en Valledupar en el año 1982, desde entonces es el que más le piden para sus presentaciones.

Monólogo “La Rezandera”

Cabe resaltar, que esta historia la recogió William cuando su mama, siendo la rezandera del pueblo, como es tradicional en la costa del país, armaba los altares y las tumbas, durante 9 días rezaba el rosario y mirando por la ventana, veía lo que hacía la gente y sucedía a su alrededor.

Lo que se convirtió en un monólogo, perfeccionándolo con técnicas dramáticas, expresiones corporales, faciales y verbales caribeñas, añadiéndole giros literarios de autores como Álvaro Cepeda, Gabo, Juan Rulfo, comentaba William en una entrevista.

Lamentablemente sufre graves quebrantos de salud, que le impiden seguir con esta bella profesión, por no poder mantenerse en pie y tampoco articular palabras claras.

Solo pedimos que se recupere prontamente y a las autoridades locales, sean culturales o del gobierno local, brindarle todo el apoyo necesario para este gran personaje de la cultura vallenata y cesarence, un juglar de las artes, quien merece ser reconocido por su gran labor.

Los homenajes deben hacerse en vida, para que estas puedan verlos y disfrutarlos, no después de fallecidas las personas, no esperar a que desaparezcan físicamente, como ha sucedido con varios gestores culturales, como Lola Bolaño, la verdadera pilonera mayor, que ni después de fallecidos, se les reconoce su labor, bien sea con un premio en su nombre, una calle en su barrio o un monumento en el parque de su localidad. 

William Morón, está a la altura de grandes personajes de la cultura y la música vallenata como: Leandro Díaz, Alejo Durán, Calixto Ochoa, Luis Enrique Martínez, Rafael Escalona, Gustavo Gutiérrez, Diomedes Díaz, por destacar solo estos, porque son muchos más.  

Que no sea requisito indispensable como tener dinero, una posición social distinguida o pertenecer a las clases dirigentes dominantes de la región, o a las élites políticas locales, para ser reconocido y merecer un homenaje por su trayectoria, sean en el campo cultural o donde se desempeñe la persona, porque son muchos los personajes que merecen esos reconocimientos y homenajes, sencillamente para hacer justicia cultural.  

Por. Iván Fernando Márquez Gómez

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