El
racismo también es un virus.
El
mundo al revés
La manipulación de las
élites mundiales, de los industriales y empresarios, así como de los políticos junto a los medios
de comunicación a nivel mundial, también de quienes controlan las redes
sociales, (X Elon Musk, de Facebook, Mark Zuckerberg, ellos son los
responsables del lavado cerebral a través de la historia que sufre la gran
mayoría de la sociedad, quienes solo repiten lo que escuchan y ven por esos
medios.
Después de varios
siglos, todavía se sigue diciendo que los nativos de nuestro continente son
salvajes y la palabra “indio” se asocia con violencia, ignorancia y destrucción,
eso nos enseñaron y nos acostumbraron desde niños, bien sea en nuestros hogares
y en los centros de educación.
Asegurando que las
personas que viven en el campo, sean indígenas o no, rodeados de la naturaleza,
de aire puro, de ríos y paisajes hermosos, son los salvajes, mientras que los que viven en las grandes urbes, en esas ciudades industrializadas
desarrolladas y contaminadas son los
civilizados.
El primer error es llamar
indios a los nativos habitantes de nuestro territorio, eso sucedió porque es
sus invasiones y viajes por el mundo Cristóbal Colón se dirigía hacia la India
y se perdió, cuando llegó al continente americano pensó que se encontraba precisamente
allí en la India, por ese motivo se les llamó indios a los aborígenes de
América.
Se volvió costumbre se
estigmatizaba a los aborígenes y se les señalaban y todavía se hace, se les
trata de salvajes y hasta de caníbales, algo ilógico y contradictorio, siendo
ellos los dueños de todo este inmenso y rico territorio desde la Patagonia
hasta Alaska, una tierra maravillosa, dotada de todos los recursos naturales
para sobrevivir, con caudalosos ríos, con una inmensa vegetación, sus
habitantes tenían cultivos y siembra de toda clase de alimentos, así como la
cría de animales variados para su alimentación.
El
racismo también es un virus.
Parece que esa
costumbre no se ha perdido y por el contrario se ha intensificado mucho más, no
solo con los nativos o aborígenes, más no indios, sino con las personas de bajos
recursos, sin apellidos ilustres o poder económico, así como por su color de
piel y hasta por el idioma que hablan, todos son consideramos de clase menos
favorecida, lo que se conoce como racismo o xenofobia.
Si nos trasladamos a
otros países o a otros continentes, como Norteamérica y los habitantes de
Europa en especial esos ciudadanos rubios y de ojos claros, quienes se creen de
una raza superior, la situación es mucho peor, puesto que no solo menosprecian
a los aborígenes, sino a todos los que habitan este continente americano, como
afrodescendientes y latinos.
Según sus prejuicios y
estigmatización, todos los delitos que suceden en sus naciones son cometidos
por habitantes de otros países, los hombres según ellos, son delincuentes,
narcotraficantes y cometen toda clase de violaciones a las leyes y las mujeres
se dedican a la prostitución, es el pensamiento de los racistas y oligarcas de países
más desarrollados.
Para los dirigentes
políticos la situación no es nada distinta, ellos también tienen el mismo
pensamiento, para los mandatarios sean presidentes o cualquier otro cargo,
todos los políticos de esas naciones son corruptos y si tienen otra tendencia
política, mucho peor son tratados de dictadores, narcotraficantes y hacer parte
de bandas criminales al servicio de mafias internacionales, como está
sucediendo con Venezuela, Colombia y otros países que no se acojan a las
pretensiones económicas y políticas de USA.
Mientras USA sigue
invadiendo países, destruyendo embarcaciones y asesinando personas en el
Caribe, con el pretexto de combatir a grupos mafiosos y al narcotráfico
internacional, con el beneplácito y la complicidad de la OTAN y de otras entidades
internacionales que voltean la mierda para otro lado, por intereses económicos
y políticos.
Parece que la historia
y el pensamiento de las élites y gobernantes poderosos, no ha cambiado mucho,
después de haber transcurrido más de 500 años de invasión, robos y asesinatos
de los mismos europeos y sus descendientes, ellos se creen los amos y dueños de
las riquezas que existen en este continente, señalan, acusan y condenan como lo
está haciendo actualmente el presidente de USA Donald Trump con Venezuela, solo
por el petróleo, la mayor riqueza que posee esa nación.
Sin olvidar que el
mandatario gringo, no solo quiere las riquezas de Venezuela (petróleo, oro,
bauxita, coltán, cobre), sino las que tienen los demás países de este
continente, como Colombia, Perú, Bolivia, Brasil, entre otros, para seguir siendo
la potencia mundial porque sabe que está perdiendo ese poderío y la hegemonía,
no solo económica, sino militar con respecto a Rusia y China, solo falta ver si
estás dos potencias mundiales se lo van a permitir.
Por: Iván Fernando Márquez Gómez
Teléfono:
3013942339
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