El
Río Guatapurí también está en peligro,
no solo por la contaminación, sino por el desvío de su cauce para fincas y
otros negocios
Desvíos
en el Río Guatapurí
Ya escribimos y
contamos la triste situación que está viviendo el Río Cesar, con su muerte lenta
por la contaminación y el vertimiento de las aguas de alcantarillado a su cauce
por parte de la laguna de oxidación, desde hace más de tres décadas, pero no
pasa nada para impedirlo y todo sigue igual como si eso no afectara a ninguno.
Pero lo que está sucediendo
con el “Río Guatapurí”, que es un
orgullo de los vallenatos y los habitantes de este departamento y su región,
porque es visitado por muchos turistas, para disfrutar de sus frías y
cristalinas aguas bien sea en épocas de vacaciones o para el “Festival de la Leyenda Vallenata”,
también porque ha sido motivo de inspiración de poetas, cantantes y músicos de
nuestro folclor.
Así
se aprecia el río para el verano
Para nadie es un
secreto que el cauce del Río Guatapurí es desviado por muchas personas, allá
arriba donde nace en la cabecera, es utilizado para las fincas, para esas
grandes haciendas y casas de campo, así como para otros negocios que necesitan
su vital líquido, esos que pertenecen a ricos y oligarcas del Cesar y de la
costa Caribe colombiana y hasta empresas multinacionales.
Corpocesar:
“Corporación Autónoma Regional del Cesar”,
por el fuerte verano que azota la costa Caribe colombiana empezó a regular las
concesiones de agua del Río Guatapurí y otros afluentes de la región, para
garantizar el caudal ecológico y de todos los ríos de esta zona.
Por tal motivo, se
disminuyó a un 60% la cantidad de agua que pueden utilizar y de acuerdo a la
sequía y el verano se puede llegar hasta a cero el consumo.
Canales
para desviar el cauce
De igual manera, la
entidad tiene un acuerdo que prohíbe la siembra de cultivos con gran consumo de
agua, como arroz y plátano, sin olvidar que son 150 concesiones que tiene el
Río Guatapurí desde “Sabana Crespo”
en la “Sierra Nevada de San Marta”,
hasta la carrera cuarta, a un costado del perímetro urbano de Valledupar.
La afectación actual
del Río Guatapurí es más del 50% si se tiene en cuenta que antes del fenómeno
del niño el nivel regular o base era de 11.200 litros por segundo, según los
entendidos y conocedores en la materia y actualmente este alcanza nivel
críticos en la parte más baja, es decir en lugares turísticos como el “Balneario Hurtado” y otros sitios de
esparcimiento.
Infortunadamente, nada
de eso se cumple, a pesar de los controles una vez que se retiran los funcionarios
del lugar o la policía que vigila, los propietarios y dueños de negocios abren
las compuertas y siguen acaparando el agua, son 85 kilómetros que recorre el
Guatapurí desde la parte alta en su nacimiento en la Sierra Nevada de Santa
Marta, que deben ser vigilados y supervisados.
¿Quiénes
desvían y utilizan el cauce del Río Guatapurí?
Las principales denuncias
son porque algunos finqueros de la
región, constructores informales en zonas de protección ambiental, así como el desvío
para uso agropecuario, el sector turístico y los negocios comerciales informales,
sin dejar de lado a la gran empresa “DPA”,
una de las mayores consumidoras de agua en la región.
Estas alteraciones se
hacen con la construcción de acequias, canales, el movimiento manual de piedras
y bolsas plásticas para llevarlos a predios privados.
Balneario
Hurtado sitio de esparcimiento en Valledupar
DPA:
(Dairy Parterns Americas) antigua
Cicolac en Valledupar, es una planta procesadora de leche, una alianza de entre
“Nestlé” y “Fonterra” su mayor
cliente es Nestlé, tiene más de 300 empleados, siendo una de las principales
industrias lácteas de la región.
Esta planta procesa
250.000 litros de leche diarios, utilizando 800,000 litros de agua diario, toda
esta agua es tratada en su propia planta.
El Queso:
requiere entre 3.900 y 5.200 litros de agua por cada kilo producido.
Mantequilla:
Son 5.400 litros de agua por cada kilo fabricado.
Lamentablemente no se
puede decir nada, no denuncie, ni pedir justicia, porque se mete en graves
problemas, ya que el dueño del negocio, es vecino, amigo o familiar de un
político de turno rico y poderoso de la región y lo apoya y hasta lo está
financiando para eso y se puede meter en problemas bien delicados, no solo el
que denuncie con nombres y apellidos, sino toda su familia, su vida corre
peligro así es la justica en Colombia.
Ser defensor ambientalista
o protector del medio ambiente es tarea de todos los que habitamos este hermoso
planeta llamado “Tierra” no se
necesita pertenecer a una organización para ello, todos lo pueden hacer si no cuidamos y conservamos el agua, un
vital líquido para la supervivencia de todo ser vivo, estaremos todos en serio
peligro, porque sin agua y sin el medio ambiente el mundo puede colapsar.
Río
Guatapurí muy concurrido por los turistas
Muy triste que existan
leyes creadas por los mismos infractores o culpables y que las aprueben sus
parientes, amigos o socios, como la que permite la contaminación de las aguas y
no se pueden sancionar porque no rebasan los límites permitidos o establecidos
por las leyes.
O la injusta, elitista
y oprobiosa “casa por cárcel”, en
donde a un delincuente y corrupto político lo mandan de vacaciones a pagar su
condena, en una mansión, la que construyó con el dinero que se robó,
Podemos concluir diciendo,
algunos de los dichos o refranes de nuestros ancestros o antepasados, que no
estudiaron mucho, ni tenían títulos o doctorados, pero eran claros y directos,
eran unos sabios.
…! Yo conozco al flojo
aunque lo vea sudao…!
…! Que culpa tiene la estaca, si el sapo brinca y se ensarta
Por: Iván
Fernando Márquez Gómez
Teléfono:
3013942339
15 – 07 - 2026
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