País fiestero
Feria de Cali
Colombia, es un
país de fiestas, reinados y celebraciones, no termina uno cuando inmediatamente
comienzan dos o tres, vivimos en un territorio de contrastes ya que mientras
unos gozan otros se matan, sufriendo así desdichas, tristezas, alegrías, risas,
llantos, frustraciones o triunfos.
Contamos con un
sinnúmero de diferentes y variados certámenes, que enumerarlos uno a uno sería,
no imposible, pero sí muy largo y dispendioso y quizás nos veríamos avocados a
editar un libro para no omitir y dejar alguna por fuera.
Citaremos las
más conocidas o populares, diríamos que los barranquilleros están muy
orgullosos de realizar el segundo mejor carnaval del mundo, solo superado por
los brasileños, debido a que su imponencia, colorido y coreografía es muy
numerosa.
No obstante y
pese a Barranquilla y Río de Jainero, los pastusos hacen el carnaval de Blancos
y Negros y no se dejan poner de ruana.
Inmediatamente
los colombianos estamos prestos para organizar y celebrar otra fiesta, pero en
esta ocasión es de índole religiosa, aquí sobresalen las realizadas en Popayán
y Mompox, en Semana Santa, destacadas por su organización y religiosidad. Sin
omitir los penitentes que se flagelan atentando contra su integridad física,
esto en el departamento del Atlántico.
Posteriormente
nos preparamos para gozar y disfrutar de la fiesta más grande y antigua del
acordeón, El Festival de la Leyenda Vallenata realizado en Valledupar, la
capital mundial del vallenato, donde se reúnen juglares, acordeonistas,
cajeros, guacharaqueros, compositores y verseadores para escoger al mejor
exponente de ese instrumento musical.
Los samarios, se
preparan para no quedarse, rezagados y se esmeran en lucirse en la tradicional
Fiesta y Reinado del Mar, muy vistoso, deportivo y colorido.
Así podríamos
enumerar, El Reinado del Café, en el eje cafetero, el del Bambuco, fiesta de la
región Andina (Antioquia, Boyacá, Caldas, Cundinamarca, Huila, Norte de
Santander) el del Bundé (En el Espinal Tolima), el Festival del Dulce (en
Cartagena y en oras zonas de la costa Caribe) que sirve para mitigar las penas
y los sinsabores, que padecemos la mayoría de los colombianos.
Existe uno muy
jocoso y llamativo, por cuenta de los participantes, como lo es el Festival del
Burro en San Antero Córdoba, pero el burro de cuatro patas, porque los de dos
patas, son otra historia.
Festival del burro.
Los paisas con
su ingenio y creatividad, se visten de gala en el fastuoso y laborioso desfile
de silleteros, en La Feria de Las Flores.
Terminando el
año, y para conmemorar el 11 de noviembre, los colombianos elegimos en
Cartagena a la mujer más bella de nuestro país, para que ella y las finalistas
representen a la nación en los diferentes certámenes internacional de la
belleza.
La fiesta continúa,
con la Feria de Cali, cargada de sol, toros, baile y belleza. Y desde allí sale
la gente para La Feria de Manizales, replica de costumbres españolas.
Solo nos resta
pedirles a los violentos, a los corruptos y a los grupos al margen de la ley, que
se dediquen a disfrutar de todos estos reinados y fiestas que se celebran en
nuestro terruño, pero no con nuestro dinero, quizás así no les alcance el
tiempo para seguir desangrando a nuestro país y si no, que se inventen sus
propias fiestas, ojalá sin violencia.
Por: Iván Fernando Márquez Gómez
Teléfono: 3013942339
Valledupar. Marzo – 2 - 2002
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