Libre pensador.

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No soy un hombre, soy un campo de batalla.

sábado, 9 de agosto de 2025

 

Mitos y leyendas del otrora Valledupar 


Habitar en esta mágica tierra del Cacique Upar, es un privilegio, escuchar una a y otra vez en boca de los mayores cuentos, mitos y leyendas de quienes presenciaron esa romería de personas, cuando se iban para el Río Guatapurí en el balneario Hurtado, en ese entonces Valledupar era solo un caserío, todos tratando de ver a esa niña que se convirtió en sirena, llamada Rosario Arciniegas.

 

Le decían (Rosario en homenaje a la virgen del mismo nombre) esta al bañarse en las frías aguas del Río Guatapurí, se convirtió en sirena un viernes santo, desobedeciendo las órdenes de su madre, desde entonces una figura en forma de sirena, observa silente a todos los que van a refrescarse en las cristalinas aguas del Río Guatapuri.

Esta fantástica leyenda se convirtió en mito por lo que hoy reposa un imponente monumento en unas de las gigantescas piedras del río Guatapurí, elaborado por el maestro escultor Jorge Maestre.



El balneario Hurtado y su sirena 

Era tanta la fe de quienes iban a ver la niña sirena que muchos aseguraban observar esa mítica figura, como lo relata y cuenta el abogado, historiador y compositor Tomás Darío Gutiérrez, en algunos de sus libros en conferencias y escritos, así lo dice también Ruth Ariza, antropóloga e historiadora ambos conocedores del tema.

Pero no solo era la sirena, muchos visitantes afirmaban que veían ciempiés gigantes y caballos fantásticos, cuentos, mitos y leyendas del viejo Valledupar narrados por sus antiguos moradores.

La historia continúa relatando que la joven convertida en sirena llegó hasta el Río Cesar, después al caudaloso Río Magdalena, pasando por la Ciénaga de Zapatosa, allá por Chiriguaná para finalmente terminar en el Océano Atlántico. 

Quienes no recuerdan con nostalgia y desean que Valledupar vuelva a ese remanso de paz, ese que todos añoran del que muchos han escrito tantas anécdotas y relatan que ya no se ve igual, ni huele igual. 

Ese Valledupar con un clima distinto; el de las cabañuelas adornado con la hermosura y majestuosidad de los cañahuates amarillos, los que bajan imponentes de la Sierra Nevada de Santa Marta, o por las laderas de los ríos Badillo y Guatapurí, exhibiendo sus flores como si estuvieran marchando o a veces en pelotón y se adentran a la ciudad, haciendo hileras a lado y lado de las carreteras del Cesar.

Quienes no añoran el brillo de las luciérnagas al anochecer ya casi desaparecidas, el vuelo de las mariposas, después de un fuerte aguacero, el canto de un Turpial y de un Sinsonte, en un amanecer o cuando está muriendo el día. Así como reconocer el lastimero canto y sonido del Guacaó, bien adentro de la espesa vegetación, emulando un Son vallenato, motivo de inspiración de los maestros Rafael Escalona, Gustavo Gutiérrez y Leandro Díaz y otros grandes compositores de la música vallenata.

Ese es el viejo valle del que se perdió su encanto y magia, conformado tan solo por los céntricos barrios de la ciudad, se extendía hasta Patillal porque muchos tenían familiares allá o con el intercambio comercial.

Se disfrutaba del grito lejano del vendedor de las famosas arepitas vallenatas, de los auténticos quéquis, merengues, chiricanas y dulces de la Garita, de los bollos de mazorca y los quesos de San Diego, de las inigualables almojábanas de La Paz, de los alfandoques y las panelas de Atanquez, así como del chicrrinche para los que les gustan las bebidas espirituosas.

Época en donde se podía reposar y conversar en el frente de tu casa, sentado en un asiento de cuero, sin temor a que los dueños de lo ajeno te visitaran y te causaran un daño.

Tomás Darío Gutiérrez: Foto portalvallenato.net


Como olvidar para épocas de Semana Santa, cuando los feligreses murmuraban, un lunes santo en la procesión, día del patrono de Valledupar, El Santo Ecce Homo, cuando este supuestamente se ponía pesado impidiendo continuar con la ceremonia.

Así como el milagro de la Virgen del Rosario, cuando resucitó a los españoles, envenenados por los aborígenes, al beber agua con barbasco en la Laguna Sicarare, sucesos que solían ocurrir en esta tierra del realismo mágico.

De igual manera los hermanos de Jesús de Nazareno relataban, que les daba miedo estar solo en las filas al momento de contarlos, porque se les aparecía un hermano nazareno ya fallecido, sean cuentos, leyendas mitos o exageraciones, todo esas historias se escuchaban en la ciudad de los Santos Reyes, como también es conocida esta amañadora tierra.

Nazarenos de Valledupar en Semana Santa Foto Mi diario informa.

Tierra de pintorescos y excéntricos personajes que fueron inspiración y argumentos para escribir y hablar de ellos, así como los temas y las letras de muchas canciones vallenatas.

 

                                                                                                        Por: Iván Fernando Márquez Gómez

nabusimake3@gmail.com

Teléfono: 3013942339

 

 

 

 

 

 

viernes, 8 de agosto de 2025

 

Parque del café diversión y aventura en el Eje Cafetero


El viernes 08 de agosto a las 8: am, en la sede de la Cámara de Comercio de la ciudad de Valledupar, los miembros del “Parque Nacional del Café” brindaron un desayuno a los promotores turísticos y de viajes, así como a periodistas  y otros asistentes a este encuentro; la reunión sirvió para mostrar los atractivos turísticos y el parque de diversión que tiene este importante lugar cultural de Colombia.    

Este parque ubicado en el Eje Cafetero colombiano, (Caldas, Risaralda y Quindio) exactamente  km 6 “Montenegro, Pueblo Tapao departamento del Quindío”, creado por la “Federación Nacional de Cafeteros” y perteneciente a la “Fundación Parque de la Cultura del Café”.

Este es uno de los parques más importantes de Latino América, un orgullo nacional y está celebrando 30 años de alegría, cultura y aventuras, es un viaje en donde se disfruta de la naturaleza, así como de las atracciones mecánicas que allí existen y por supuesto de la siembre y preparación del café.


Participantes a la charla y muestra del parque Nacional del Café

Actualmente cuenta con 415 trabajadores fijos y 160 más, que colaboran y apoyan de manera temporal o esporádica especialmente en las temporadas altas cuando se incrementa el número de visitantes y tiene una capacidad aproximada de 350 personas por hora para albergar visitantes.  

 

     Claudia Guevara jefa comercial y Mary Romero Clouster de turismo

En la  muestra y promoción turística, con charlas y videos se mostraron seis rutas y lugares turísticos, de las muchas que tienen para los visitantes sean nacionales o extranjeros y puedan disfrutar al momento de visitar el parque.



Brayan Alejandro Puerta ejecutivo comercial

 

1       - Museo Interactivo del Café.   

Allí se pueden observar animatrónicos (mecanismos robóticos y electrónicos), juegos interactivos, así como literatura y fotografía, se aprenderá todo lo relacionado con el café, una tradición que cuenta con 540.000 familias colombianas dedicadas a este negocio.

2       - Sala Sensorial del Café.

Aquí en el museo sensorial, se puede descubrir el café a través de nuestros sentidos, aprendiendo a diferenciar su sabor y también su aroma.

3       - Sendero del Café.

Con un recorrido en medio de cafetales, se podrá conectar con la naturaleza en medio de cafetales, acompañado de los guías turísticos, quienes explicarán con detalles, el cultivo y la recolección del café colombiano.

4       - Proceso del Café.

En este sitio, podrás descubrir cómo se procesa el café colombiano, sus etapas y los secretos que tiene su cultivo, antes de la cosecha y el tueste del mismo.

5 - Show del Café.

Este un espectáculo cultural, que a través de la danza se conocerá la historia del café, así como la riqueza cultural y musical de las distintas regiones de Colombia.

5       – El Arte del Café.



Montaña Rusa atractivo para los visitantes al parque

Un show que a través del teatro y el barismo, se resalta el gran trabajo de todos los caficultores de Colombia, también se aprenderán distintas preparaciones del café y  la magia y tradición por disfrutar del café.

Estos son algunos precios para entrar al parque, de acuerdo a la estatura y su edad.

Existe un Pasaporte Múltiple (para mayores de 125 cm) con un valor de COP $85.000, esto puede variar de acuerdo a la temporada y el número de visitantes.

Los niños entre 90 y 124 cm, pueden acceder al pasaporte junior, por COP $59.000, esto incluye diversiones y atracciones de acuerdo a su tamaño.

Los niños menores de 90 cm entran gratis y pueden disfrutar de atracciones como: Teleférico, tren, carrusel y zona infantil.

Para mayores de 70 años, existe el pasaporte senior, con un valor de COP $59.000.

También hay descuentos especiales para las compras que se hacen anticipadamente por el internet o en línea.

De igual manera, en el compartir se mostraron los distintos paquetes y promociones que se realizan para visitar el Parque Nacional del Café y se obsequiaron premios a los participantes, con preguntas relacionadas al parque y el ganador puedan entrar como cortesía.  

Finalmente tenemos que felicitar a los creadores de esta iniciativa, que desde hace 30 años, en el Parque del Café vienen mostrando y promocionando las bellezas naturales de eta región y la costumbre y tradición de sembrar el café, que no solamente se hace en el Eje Cafetero, si no en muchas regiones de Colombia.  

Es por ello que le hacemos un llamado a las entidades gubernamentales, no solo del Departamento del Cesar, si no del Magdalena y de La Guajira, así como a las privadas, sean empresarios, industriales que se unan y sigan el ejemplo, la dedicación y el trabajo de los habitantes del interior del país de trabajadores y fundadores del Parque del Café, lo bueno se debe copiar, mirar hacia el futuro.

Impulsando económicamente invirtiendo en esta región, además de ser un gran negocio que produce dinero, se genera empleo, bastante falta que hace por acá  y las entidades educativas, pueden crear facultades de turismo, economía entre otras, para que los jóvenes y habitantes de esta zona se preparen. 

Aquí en esta región, conformada por tres departamentos, (Magdalena, Cesar y Guajira) igual que los tres departamentos del eje cafetero (Caldas, Risaralda y Quindio) somos privilegiados con la Sierra Nevada de Santa Marta y La Serranía del Perijá.

En donde también se pueden explotar turísticamente los parques que ya existen, como lo hacen en el Eje Cafetero, contamos con todos los climas y pisos térmicos en La Sierra Nevada, unido a la música vallenata la que representa esta región Caribe, sería un gancho espectacular para atraer turistas, sean nacionales y extranjeros.

Ojalá se haga realidad y la costa Caribe colombiana explote todo su potencial turístico, en donde hay muchos lugares por conocer y mostrar las culturas y manualidades de sus habitantes con sus cuatro etnias indígenas, Koguis, Arhuacos, Wiwas y Kamkuamos en La Sierra Nevada de Santa Marta, así como los Wayú en la Guajira, que están ávidos de fuentes de trabajo y mostrar su cultura y artesanía.

                                                                                    Por: Iván Fernando Márquez Gómez

nabusimake3@gmail.com

Teléfono: 3013942339