…Michel y el extraterrestre Uriel…
“…Michel…”, es una niña, de unos 7 años aproximadamente, con una contextura delgada
de piel color canela, ojos negro azabache, cabellos del mismo color muy
brillantes, con una sonrisa limpia y pura, perteneciente a la comunidad indígena
kankuama, una de las cuatro etnias que habitan esta región, (Arhuacos, Koguis,
Kankuamos y Wiwas) vive en una pequeña finca de sus padres, muy cerca de la
Sierra Nevada de Santa Marta, ese sistema montañoso independiente de la
cordillera de los Andes.
Allí donde confluyen tres departamentos, Cesar, Guajira y Magdalena, Michel siempre acostumbrada a recorrer los alrededores del pequeño, pero apacible lugar, para contemplar la belleza y el aire puro de la naturaleza, las flores y las mariposas con sus llamativos multicolores y la variedad de aves, con sus variados y melodiosos cantos.
Sierra Nevada de Santa Marta
Así como
iguanas, ardillas, castores y otros roedores y reptiles propios de la región,
de los que quedaban pocos por la contaminación y la caza indiscriminada por
parte de los humanos.
Sus padres
labriegos y campesinos, “…Luciano…”, acostumbrado a sembrar y a cultivar
los alimentos de pan coger y a la cría de animales para el consumo de su
familia, así como vender algo para subsistir, “…Milagros…”, ella en las
labores del hogar, propias de las mujeres de su cultura y de su etnia, tejer
para hacer mochilas y otras artesanías.
Ambos, le
aconsejan a su hija, que no se retirara mucho, porque en el lugar también hay
serpientes, culebras de toda clase muy peligrosas y algunos felinos merodeando
por ahí.
En uno de esos
recorridos, Michel vivió una experiencia mágica, increíble y maravillosa, en
esas alturas de la Sierra Nevada, viendo el firmamento y contemplando las
estrellas, tuvo un encuentro con un niño de otro planeta.
Michel
Ella a lo lejos,
divisó una luz muy brillante y penetrante, que se sostenía en el aire, curiosa
como siempre se acercó para ver de qué se trataba, al llegar comprobó que era
una pequeña nave espacial suspendida en el aire, muy cerca del suelo de donde
salió un niño de su misma edad, “color
de piel entre azul y gris y rostro como de réptil”.
Este le tendía
la mano para saludarla, temerosa se acercó y lo saludó,
inmediatamente sintió una corriente por todo su cuerpo, que no le causó daño
alguno, era una situación muy extraña, fue una sensación de paz y tranquilidad,
que la hacía sentirse segura y muy feliz.
El niño le dijo:
“…No temas, no te haré daño, soy Uriel…”, un ser de paz, de luz y de amor,
vengo de otro planeta llamado ¡¡¡Esplendor!!! Venimos en son de paz,
quiero saber cómo se encuentran los humanos en la tierra, en especial los
niños, la naturaleza los animales y todo lo que los rodea.
Porque desde
donde estamos es muy triste y preocupante el panorama que se observa, queremos
integrarnos y luchar no solo por el planeta tierra, sino por todo el universo y
lo que está en el espacio, pero hay mucho egoísmo y competencia entre algunos
seres humanos.
¡…Ella le respondió…!
Eso dicen mis
padres, que el planeta tierra está en peligro de acabarse y no se podrá
habitar, por culpa del ser humano, con sus guerras y luchas por sobresalir, no
por sobrevivir, que aquí en el campo se vive mucho mejor que en las grandes
ciudades, con más calma y tranquilidad.
Cada día es
peor, queda menos agua apta para consumir, el aire es contaminado con las
grandes empresas y las multinacionales, ellos utilizan los ríos para hacer
negocios, talando árboles y acabando con toda clase de animales del campo.
…Así es manifestó Uriel…
Ustedes los
humanos son muy extraños y nos llaman a nosotros de esa manera.
Siembran los
alimentos y consumen muchos de ellos regados con fertilizantes y productos
químicos, para que crezcan más rápido, sabiendo que al consumirlos eso les
produce cáncer y otras enfermedades., esto lo hacen para ganar dinero más
rápido, pero también contaminan el ambiente y matan insectos, aves y algunas
plantas.
Después, ese
dinero acumulado, deben gastarlo en medicinas, que solo los calma, nunca los
cura, teniendo todo a la mano en la naturaleza en el campo, plantas medicinales
las que contaminan y acaban con sus fábricas y construcciones.
Algunos padres,
descuidan a sus hijos, por trabajar y acumular riquezas, pero tienen mascotas,
las que quieren llevar a todas partes con ellos y quieren y cuidan más que a
sus propios hijos y a sus padres ancianos.
Usan la
inteligencia para asesinarse, crean armas y máquinas modernas, las que utilizan
en las guerras, en donde mandan a inocentes que se maten unos con otros para,
adquirir más tierra y poder, en vez de crear máquinas para proteger la vida y
el medio ambiente.
Dividen los
países, entre poderosos, ricos y pobres, creando fronteras, usando distintos
nombres para diferenciarse de los más débiles y fuertes, como si ellos no
sufrieran más adelante con la contaminación, que los ricos y poderosos producen
en sus enfrentamientos.
Crean diversas
drogas, para los jóvenes y todo el que quiera consumirlas, luego hacen campañas
para evitar su consumo y abren centros de reclusión para los
farmacodependientes y adictos a ellas.
Les permiten a sus hijos, video juegos y aparatos conectados a lo que llaman internet, ahora está la IA para confundir la realidad con la fantasía con aplicaciones y escenas violentas y después no quieren que sus hijos actúen de igual manera.
Hablan de
libertad, de justicia, de paz, de amor y de Dios, pero todos los días se matan
entre sí, se cometen muchas injusticias, para después culparse los unos a los
otros, aplicando leyes, no justica, que solo favorecen a los poderosos.
No sigo, porque
es muy triste y son muchas cosas, las que deben cambiar entre los seres
humanos, a pesar de que dicen, ser la raza más inteligente y desarrollada que
habita este planeta.
En mi planeta,
continuó Uriel, el agua limpia y potable es muy escasa, el aire puro
también, se cuidan igual que la vida de cualquiera de nosotros, así como a las
plantas y los pocos animales que existen allá, es prohibido desperdiciar el
agua, contaminarla y darle un mal uso.
Tampoco se puede
maltratar o asesinar a ningún de nuestro planeta, quien lo haga, será duramente
castigado, si es reincidente será expulsado del plantea, él escoge para dónde
quiere irse, no se le quita la vida a nadie.
A los niños, a
las mujeres y a los ancianos, se les valora y se les respeta más, tienen un
trato preferencial, distinto, no existen las diferencias de razas o color de
piel, tampoco el dinero, las joyas y los lujos tienen la importancia que le dan
aquí, todos son iguales, sin importar lo que posean.
Todos somos
seres de luz y seguiremos brillando igual, cuando abandonemos este plano. …Aquellas personas que no brillan con mucha
intensidad, es muestra de que son de malos sentimientos y no están haciendo el
bien, si continúan así, su luz se apagará por siempre y dejarán de existir…
!!!Maravilloso¡¡¡, así debe ser contestó Michel para que no existan tantas injusticias, lastimosamente
en mi planeta abunda mucha maldad, desigualdad, e injusticias, es algo
paradójico, mientras unos tienen de sobra lo que a otros les hace falta.
Uriel se subió a la nave, se despidió de Michel y
le dijo.
Pronto regresaré
con buenas noticias para salvar a tu planeta del ser humano, el principal
responsable de su destrucción, eres un ser de luz, al tocarte lo comprobé,
deben existir muchas personas como tú en la tierra, ¡…todavía se puede salvar…!
Michel lo
despidió con un saludo de mano y notó que de ella salía un destello y una
poderosa luz igual a la de Uriel, a lo que este sonrió saludando igual.
Iván Fernando Márquez Gómez
nabusimake3gmail.com
Teléfono: 3013942339
02 - 08 - 2026
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